La Jarosa
- Responsable: Jesús E.
- Fecha: 12/11/2011
- Lugar: Guadarrama(Madrid)
- Actividad: Senderismo
- Participantes: Paloma, Mary (podenca), Alfonso, Agnieszka, Miguel, Rosa, Jose Luis, Luisa, Raúl, Jesús E.
DISTANCIA TOTAL: 14 km.
DURACIÓN TOTAL: 4 h.
TIPO DE MARCHA: Circular.
DESNIVEL: 450 m.
DIFICULTAD: Baja.
TIPO DE CAMINO: Amplísima y excelente pista en su mayor parte y sendero.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-III escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional, y hoja nº 35-41 escala 1:25.000 del Servicio Cartográfico del Ejercito.
Crónica
El día de hoy queremos ir a patear por la sierra de Guadarrama. Se nos unen por primera vez Rosa y Miguel. La ruta comienza en el Embalse de la Jarosa y debemos ir a la población de Guadarrama. Una vez allí, paramos a un lado de la carretera que atraviesa el pueblo para que Jose Luis pueda comprar pan. Así, permanecemos un rato bajo la atenta mirada de una pareja de la policía municipal, que ante la falta de trabajo a tempranas horas de esta mañana de sábado, se les ve con ganas de arrancarse y decirnos que no podemos estar ahí parados.
Antes de que esto suceda, Alfonso y Jose Luis salen de la panadería y proseguimos camino. Al mismo lado de la pared de la presa hay un aparcamiento en el que dejamos los coches, nos calzamos adecuadamente y preparamos los bastones de andar a la longitud adecuada.
Comenzamos a andar por una carretera con cuidado de los coches que transitan por ella. Después ya tienen prohibido el paso y podemos ocupar todo el ancho del camino sin más preocupación que ir dejando paso a algún que otro ciclista.
Ya hemos rodeado el Cerro de la Viña, llegamos a una zona de bosque menos cerrada en la que hay instaladas mesas y bancos constituyendo un estupendo merendero.
Consultando el gps, vemos que comenzamos a salirnos de la ruta programada por lo que nos damos media vuelta y comenzamos una pequeña ascensión por un camino no muy marcado y que sin estar invadido del todo por las jaras, da acceso a una pradera. Aquí el camino se difumina y hay que echar un vistazo para encontrar donde aparece nuestro camino en la dirección adecuada.
Poco más adelante enlazamos otra pista que de aquí en adelante faldea por encima del Embalse de la Jarosa y por debajo del GR10 que recorre la cuerda de la montaña que va desde Cabeza Lijar al Refugio de la Salamanca.
Hace una climatología perfecta para andar, luce el sol y no hace frío. Más o menos a la mitad paramos para tomar un tentempié y probar la tortilla de patatas que anoche preparó Alfonso.
Prácticamente todo el camino que resta es cuesta abajo, con algunos tramos suficientemente inclinados para provocar que se tenga que ir frenando la marcha de cada cual y las piernas comiencen a fatigarse por realizar unos esfuerzos a los cuales no están acostumbradas.
A esta altura de la película, las plantas de los pies comienzan a resentirse por el hecho de haber andado la mayoría del camino por asfalto. El olor del campo sigue siendo increíble. Se mezcla el olor a tierra y vegetación mojada con el del pino y la jara.
A ratos nuestro olfato detecta un olor dulzón, de alguna fruta, un aroma que en algún momento recuerda al olor de los sugus de piña. Al final, detectamos la fuente que resulta ser un paquete de chicles de Jose luis, que no duda en compartir.
Al rato llegamos a la zona recreativa de la Jarosa II, una zona de merendero con un kiosco y un refugio, ideal para el esparcimiento familiar.
Ahora por una carreterilla tenemos que bordear el embalse camino de la pared de la presa. El embalse no está tope y algunas personas disfrutan de los rayos de sol de esta mañana sentados a su orilla. Otros, perfectamente equipados practican el deporte de la pesca metidos en el agua hasta la altura del pecho.
Nos cruzamos con alguna de las últimas vacas que vamos a ver el día de hoy aunque sus boñigas están por doquier.
Llegamos al aparcamiento y después de estirar un poco, Miguel, introduce en su gps de ciudad el nombre de una calle de Guadarrama. Por lo visto es famoso por sus croquetas. Una vez allí degustamos sendas croquetas, unas de jamón y otras de queso. Totalmente recomendable al igual que los chuletones que vemos hacer a la parrilla, en la entrada de dicho restaurante.











