Garganta del Arroyo Minguete
- Responsable: Jesús E.
- Fecha: 29/10/2011
- Lugar: Venta de los Mosquitos(Segovia)
- Actividad: Senderismo
- Participantes: Paloma, Mary (podenca), Conchi, Alfonso, Agnieszka, Marian, Cristina, Iván, Jacinto, Javier, Jesús E.
DISTANCIA TOTAL: 13 km.
DURACIÓN TOTAL: 4 h.
TIPO DE MARCHA: Circular.
DESNIVEL: 460 m.
DIFICULTAD: Baja.
TIPO DE CAMINO: Pista forestal asfaltada, calzada romana, sendero.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50000, editado por la tienda Verde.
Crónica
En una fresca mañana de noviembre (ya era hora), nos juntamos una vez más en Ciudad del Aire algunos de los de siempre (Paloma, por supuesto Mary y yo mismo), alguna hija pródiga (Conchi) y algunos que vienen por primera vez a conocernos (Javier y Jacinto).
Después de las pertinentes presentaciones nos vamos camino de la Venta de los Mosquitos, pasado el Puerto de Navacerrada.
De camino llaman Alfonso y Aga, nos esperan en la Venta de los Mosquitos junto a unos amigos (Marian, Cristina e Iván).
Segundo turno de presentaciones junto a la barrera que impide el paso de vehículos por la estrecha carreterilla por la que da comienzo nuestra ruta de hoy.
Caminamos, adentrándonos en un pinar de especimenes de rectos troncos a cuyos pies prosperan los helechos, unos exhalando sus últimos alientos como denota su pardo color y otros derrochando vida como da fe su verde y clorofílica vestimenta.
Como siempre, enseguida todo el mundo hace buenas migas y el ritmo de la marcha es vivo, quizás para sacudirse del cuerpo el fresquete de esta zona de umbría bañada por numerosos arroyos.
Saco la cámara de fotos, pretendo empezar a hacer algunas fotos, pero al accionar el botón de encendido, no ocurre nada. En uno de mis despistes, olvidé la batería en casa, por lo que sólo puedo utilizar el gps para hacer una foto testimonial.
A no mucho tardar dejamos la pista asfaltada para empezar a caminar por pistas de tierra, se trata de seguir las señales blancas y rojas del GR-10.1, donde Aga parece haber encontrado según ella una rama de muérdago, mua, mua.
Ahora el trayecto pica hacia arriba y empiezan los primeros sofocos para los menos habituados. Haciendo pequeñas paraditas para descansar y no des-agruparnos, llegamos a la parte más alta de la ruta, después llaneando se llega a la Nueva Fuente de la Fuenfría. Lugar donde nos tomamos un tentempié, sin ser los únicos. No dejan de llegar senderistas y ciclistas a este punto donde el Puerto de la Fuenfría y la Carretera de la República contactan.
A estas horas, en el claro, el sol que ya está elevado en el cielo calienta agradablemente. Al tiempo, se puede disfrutar de las vistas del pico del Montón de Trigo, a cuya falda no tardaremos mucho tiempo en dirigirnos.
Dicho y hecho, seguimos la caminata por la Carretera de la República y al poco junto a un panel explicativo enlazamos la calzada romana que en tiempos inmemoriales constituía el paso natural hacia la meseta segoviana.
Poco queda de la calzada, pero el suelo está más o menos nivelado y el ligero desnivel descendente hace que el caminar sea cómodo y podamos apreciar al lado opuesto la ladera de la montaña por la que transitamos en el trayecto de ida.
Así seguimos durante un rato hasta que accedemos de nuevo a la pista asfaltada que no a mucho tardar nos lleva al lugar donde esta mañana dejamos aparcados los coches.
Al llegar allí, llegan para aparcar unas personas cuyo coche echa humo por los frenos de sus cuatro ruedas. El olor es desagradable y no tardamos en emprender la marcha hacia el Puerto para tomar algo y despedirnos puesto que cada uno tiramos para un lado.
Por mi parte solo añadir un despiste más, al dejarme la mochila y las botas en el coche de Javier, quien amablemente volvió al lugar de partida, al mismo tiempo que de llegada, para poder entregármela.
Como siempre agradecer a todos los que vinieron, su buen humor, sus vivencias y su agradable compañía.



