Pico San Millán

  • Responsable: Rubén
  • Fecha: 03/01/2010
  • Lugar: Santa Cruz del Valle Urbión (Burgos)
  • Actividad: Montañismo
  • Participantes: Jesús E., Rubén

Galería de Fotos

Crónica

Hoy a pesar de que daban lluvias en el parte meteorológico, nos hemos ido para ver si podíamos probar la nieve camino de la cima de San Millán, en Burgos.

Al llegar al punto de partida de esta subida que es una zona de merendero bastante maja, nos ponemos las polainas y guardamos piolet y crampones en la mochila por si su uso fuese necesario.

Comenzamos caminando por una pista que discurre entre pinos y hayas. El suelo está tapizado por las hojas ya caducas de las hayas y que como dijo aquel no morirán para siempre y de su muerte darán, con más calor, pasado mañana, brotes de esperanza.

Ahora caminamos un sendero que se retuerce una y otra vez con el arroyo de Abanza y que nutre el río Urbión mientras vamos ganando altura.

Comienza a llover, no hay problema, de momento progresamos cobijados por los árboles. A medida que aumenta la altura empiezan a aparecer las primeras muestras de nieve y en un momento dado detectamos la presencia de gamos. Obviamente también se dan cuenta de nuestra presencia y huyen.

Seguimos ascendiendo y el pinar da paso a cerros tapizados de escoberas que gracias a que están cubiertas de nieve se facilita el caminar por ellas sin enredarnos excesivamente.

La nieve está poco compactada y a cada paso nos hundimos en ella. La lluvia arrecia y cada vez estamos más empapados y fríos. El viento sopla fuerte arrancando todo vestigio de calor corporal. Para complicar la cosa la niebla es cada vez más densa enfrente nuestra. Como resultado no hemos podido ver en todo el día, ni de lejos la cumbre de San Millán ni del Trigaza.

Lo sensato es darse media vuelta a pesar que llevamos gps y dejarlo para mejor ocasión. Se puede ser valiente pero no temerario.

Rubén que tiene las manos hinchadas por el agua y el frío intenta ponerse unos guantes pero no puede. Prueba con otros míos, pero le quedan pequeños y no hay manera.

Descender resulta menos costoso y rápidamente llegamos de nuevo al bosque donde las condiciones meteorológicas son más clementes dando la sensación de que la lluvia fuese una ducha de agua caliente comparado con el frío que hacía un poco más arriba.

Bajamos a buen ritmo y en ocasiones corriendo para cargar lo menos posible las rodillas, las mías a estas alturas de la vida están algo cascadas. Ahora mismo me doy cuenta de que llevo doblado uno de los tramos de mi nuevo bastón, más ligero y por lo que se ve también más endeble. Quizás tuvo lugar al apoyarme en él alguna de las ocasiones en que me he resbalado.

Después de pasar por el sendero que se entrelaza con el arroyo, que tiene un par de pasos de madera que en estas circunstancias resbalan un güevo (doy fe), y deshacer el camino por la pista forestal llegamos al merendero en el que aparcamos el coche. Hay una fuente que bufa reventada por el agua que brota de ella como si de un geiser se tratara. También hay una instalación con mesas, bajo techado, que aprovechamos para quitarnos la ropa mojada y comer algo.

En definitiva no hemos podido culminar esta subida que queda pendiente para otra ocasión, pero estamos contentos a pesar de todo, fue un tiempo bien empleado y en el que también aprendimos cosas.

Jesus 2010/01/05 12:56

encuentro/montanismo/san_millan.txt · Última modificación: 2011/10/09 22:19 por jesus
Recent changes RSS feed Creative Commons License Donate Driven by DokuWiki