Tapia de el Pardo
- Responsable: Jesús
- Fecha: 02/01/2010
- Lugar: Tres Cantos-El Pardo (Madrid)
- Actividad: Bicicleta
- Participantes: Jose Jacinto, Rubén, Geni, Jesús E.
Fotos del plano extraidas de 52 excursiones alrededor de Madrid, editorial El País Aguilar.
Crónica
En esta ocasión hemos quedado Rubén, Geni y yo en la estación de RENFE de Alcalá. A las 8:14 sale el tren que nos lleva a Tres Cantos donde comenzaremos la ruta de hoy. A Jose Jacinto le recogemos en la estación de Santa Eugenia. El tiempo que dura el viaje lo empleamos en hablar de nuestras cosillas.
Ya en Tres Cantos el cielo está nublado pero sin indicios de haber llovido. El aire sopla frío y nos dirigimos al vértice geodésico de Tres Cantos rodando por el carril bici. De él nos pasamos al camino que se sitúa entre la carretera y la vía de tren. Desde luego que las vistas ahora mismo no son idílicas circulando entre estas infraestructuras, para disfrutar de las vistas hay que buscar con los ojos, a nuestra derecha la tapia del Pardo y el monte que circunda.
Un poco más delante de la estación de el Goloso cruzamos al otro lado de la vía del tren dando comienzo un fragmento de la ruta de carácter trialero. Ahora el camino es más atractivo caracoleando entre encinas. De vez en cuando hay que esquivar charcos y evitar quedarse clavado en el barrizal. El trazado sube y baja siguiendo el borde de la trinchera en la que algún día hubo instalada una vía de tren.
El sendero tiene muchas roderas y si no eliges bien la trazada se puede volver algo peligroso. Como es la primera vez que hacemos este recorrido, a veces no elegimos la mejor de las trazadas, hay que echar píe a tierra y en otras ocasiones preparar el culete para la caída. Creo que al final todos hemos probado el suelo y también hemos aprovechado el momento para disfrutar de unas bonitas vistas de las nevadas cumbres de la sierra de Madrid.
Al terminar este tramo, el camino se abre siempre paralelo a la tapia del Pardo y va ondeando en distintos badenes. En uno de estos, Rubén que iba el primero gustándose un poquito, metió la rueda en una rodera y perdió el control de la bici. Fue frenando la bici sin poder evitar al final el topetazo con la tapia. Se ha levantado rápido, no ha sido necesario contar hasta 10 y después de comprobar el estado de la bici junto con el suyo propio, solo algunos rasguños, proseguimos camino hasta la cercana población de el Pardo.
Toca descender el cerro de el Tambor por un sendero paralelo a la carretera, que se dibuja entre árboles y posee en algunas curvas bancos de arena que hacen que haya que estar bastante pendiente del manillar.
Ya estamos en el Pardo y vamos a tomarnos un cafelito para que nos caliente un poco la tripa.
Ahora viene el momento foto, que no hemos hecho ninguna y hay que dejar constancia que estuvimos aquí.
Sin más entretenimientos iniciamos la vuelta subiendo el cerro de el Tambor por la carretera, las ruedas se adhieren mucho en el barro y hay que regresar con premura para que no se enfade ninguna parienta.
Los badenes de vuelta cuestan más y se empiezan a notar los turrones. A un lado se puede apreciar la imponente silueta de las cuatro torres que se construyeron en la ciudad deportiva.
Ya estamos de nuevo en la zona trialera, ahora ya no nos pilla de nuevas y no hace falta poner tanto el píe en tierra, ya sabemos por donde pasar y disfrutamos más de este tramo del trayecto. Seguidamente enlazamos de nuevo con la pista ancha y decidimos coger el tren de vuelta en la estación de el Goloso, pues no se pierde una gran cosa en el trayecto hasta Tres Cantos. Al final no nos ha llovido aunque volvemos con las bicis llenas de barro.
La próxima cita es en la Casa de Campo, una ruta cortita de 20.5 km que da opción a poder tomarse una cervecilla al terminar. Emplazar a quien quiera acudir a la cita, a ver si por lo menos podemos repetir e incluso aumentar el número de participantes.
Jesus 2010/01/05 12:04










