Ferratas en la Sierra de Guara
- Responsable: Jesús
- Fecha: abril de 2009
- Lugar: Guara (Huesca)
- Actividad: Feratas
- Participantes: Jesús, Bolo y Fer
Crónica de la actividad
Como siempre hemos quedado en los aparcamientos que están junto a la iglesia de Ciudad del Aire. Salimos a las 8.00 h am camino de Huesca, Roberto y yo (Jesús). Fer se nos unirá por el camino, pues viene desde Calahorra (La Rioja).
Nuestra intención es llegar al camping, El Puente (2ª categoría), en Rodellar (Huesca) antes de las 14.00 h y de este modo realizar la primera ferrata (Puente de Rodellar) que está situada junto al camping, antes de comer.
Se trata de una ferrata escuela, que nos sirve para entrenar y coger destreza en el manejo del material específico para la realización de vías ferratas, así como empezar a observar las normas básicas de seguridad que es necesario cumplir cuando se lleva a cabo este tipo de actividad. Se recuerda que este material junto con el resto de material de escalada está disponible para cualquiera de los socios que lo quieran emplear a modo individual.
Después de inscribirnos en el camping aunque no había problemas por falta de plazas porque acaba de empezar la temporada fuerte de actividades al aire libre en la sierra de Guara, nos dirigimos caminando a la primera ferrata del fin de semana, ferrata El Puente. Se trata de una ferrata de iniciación (duración 15 minutos) que nos ofrece la posibilidad de disfrutar de la panorámica del Puente de Pedruel, donde hay un buen chapuzón. Nosotros lo dejamos para cuando apriete más el calor.
Aprovechando las buenas vistas y la agradable temperatura primaveral decidimos que es el momento adecuado para comer y comentar las primeras sensaciones acerca del estreno en esta actividad de montaña.
Seguidamente regresamos al camping y nos montamos en el coche para llegar al cercano pueblo de El Rodellar donde comienza la aproximación hacia la segunda ferrata del día, El Espolón de la Virgen. Al entrar en el pueblo y entretener un poco la marcha para hablar con la mujer que regenta el bar del pueblo con motivo de la camada que acaba de tener su perra y que anda por ahí suelta, Fer pisa una ñorda de perro de considerable tamaño. Quizás nos traiga suerte pero…. uhm
Después de 30-40 minutos de caminar por el cañón del río Mascún viendo la multitud de vías por las que la gente escala llegamos al punto donde comienza la ferrata. Aquí comienzan ya los nervios y la risa tensa viendo que esta ferrata ya no es como la que habíamos hecho antes. Se trata de una ferrata bastante aérea que transmite una gran sensación de altura porque hay un tramo que te deja colgado en el vacío en una pared que cae a plomo hacia el lecho del río. Pero una vez te pones a subirla te das cuenta que no hay ningún problema, está muy bien equipada, las grapas te permiten una ascensión muy segura y además posee reuniones para asegurar a aquellas personas que se sientan más inseguras en las alturas.
A todo esto, antes de empezar decidimos que Fer sería el último en subir, más que nada por la mierda que había pisado ya que no confiamos que durante la aproximación se le haya desprendido del todo del calzado y no queremos llevárnosla en las manos.
Al llegar arriba nos hacemos las consabidas fotos, disfrutamos un rato de las vistas y nos acercamos a la ermita de la Virgen del Castillo de donde sale el camino de regreso al Rodellar. En vez de volver por el mismo sitio decidimos volver por el Cheto, que son unas pocas casas de piedra en distinto estado de conservación.
A estas alturas del año los días no tienen todas las horas de luz que nos gustaría por lo que no hay tiempo que perder y nos disponemos a realizar la tercera ferrata del día, para lo cual nos tenemos que desplazar al pueblo de Bierge. Las carreteras son bastante reviradas, lo cual no me disgusta, pero te hace emplear bastante tiempo en recorrer unos pocos km y no queremos que se nos agoten las horas de luz. Tomando una pista que sale cercana al cementerio de Bierge llegamos a la ermita de San Pedro donde hay espacio para dejar el coche. Después hay que realizar la aproximación de unos 20 minutos a la ferrata de Peñas Juntas. Comenzamos la ferrata con tres puentes tibetanos de 6, 25 y 8 metros de largo que discurren zigzageantes por el congosto del río Isuala, resultan estimulantes y uno se cree Indiana Jones por unos momentos. El tramo de puentes acaba en la zona que imagino da nombre a la ferrata pues nos encontramos con dos peñas una enfrente de la otra y separadas únicamente por el curso del río. La verdad que es un sitio ideal para pasar el día con solo llevarte la comida y el bañador para darte un bañito.
Aquí comienza el tramo de ferrata que asciende la pared y que nos lleva al camino de vuelta. No ofrece más dificultad y convierte esta ferrata en el lugar ideal para iniciarse en esta actividad y atraer a la práctica de esta actividad a personas que quieren sentir un poco de adrenalina con la sensación de dominio de la situación siempre que se cumplan las cuatro normas básicas de seguridad y sentido común, tanto es así que esta ferrata la recomiendan para ser realizada con niños.
Al final, y a pesar de lo apretado de la agenda nos ha dado tiempo a realizar todo lo que teníamos planificado sin prisas, y con esa luz tenue del atardecer regresamos hacia el camping. Ahora toca plantar la tienda y sacar las viandas para la cena. En el camping no hay mucha gente y la que se ve parece ser que han venido a hacer barranquismo, por los neoprenos que quedan a la vista.
Empieza a refrescar pues el camping está al lado del río y decidimos meternos en la tienda y aprovechar para pasar las fotos que hemos ido haciendo durante el día al portátil de Fer. De paso vamos dando cuenta de esa botella de pacharán las Endrinas que compramos por la mañana. Con la ayuda del pachi, el cansancio acumulado de la semana y las caras de poema griego que pone Roberto en las fotos en las que aparece, nos echamos unas risas.
La contemplación de las fotos se da por concluida cuando nos damos cuenta que Roberto se ha quedado roque en una postura tal, que nos engaña haciéndonos pensar que estaba mirando interesadamente las fotos cuando en realidad estaba roncando pa dentro preparándose para coger su tan deseada postura para dormir llamada también de Tutankamon.
Pues nada, a dormir que mañana tenemos que intentar no levantarnos tarde para decidir que ferrata hacer antes de volvernos para casa, ferrata de Riglos o ferrata de Santo Cristo.
Mientras ponemos la cafetera al fuego, decidimos hacer la ferrata del Santo Cristo en Olvena por cuestiones de tiempo y es que tiene una aproximación corta. Tras arreglar cuentas y pagar el camping nos ponemos de nuevo en marcha y después de pasarnos de largo el lugar donde poder dejar el coche aparcado, damos la vuelta y llegamos al puente de la Sierra donde paramos. Sacamos y nos ponemos el equipo de ferratas y antes de empezar con la nuestra decidimos echar un vistazo a la ferrata abandonada.
La ferrata del Santo Cristo es fácil y la realizamos tranquilamente pues hay un grupo delante de nosotros que la está realizando. Se trata de unos adultos con un grupo de chavales de unos doce años que en un momento dado deciden parar un momento para hacer un descanso invitándonos a que les pasemos, y lo cual hacemos.
En el tramo final hay un momento en que hay que tirar un poco de brazos, pero no hay más problema. Se llega entonces a la parte más alta de la ferrata que coincide con la parte más alta del pueblo de Olvena en la que hay un pequeño merendero y en el que hay instalada una estrella de navidad que imaginamos se encenderá en las fechas apropiadas para ello y que se verá desde mucha distancia.
Pueblo abajo sale un camino que nos lleva de vuelta al Puente de la Sierra, donde tenemos el coche. El camino está jalonado de esparrageras con sus exquisitos frutos, y la pena es no tener más tiempo para hacernos con un buen ramillete de trigueros.
Decidimos volver al pueblo donde Fer dejo su coche al comienzo del finde y comer allí. Al final nos ha hecho un fin de semana con una climatología muy buena, nos lo hemos pasado muy bien con esta actividad y para octubre Fer será el encargado de planificar otra actividad de ferratas por Barcelona, yo ya tengo ganas.
Vía Ferrata Espolón de la Virgen
Jesús 28/06/2009 12:10

















