Ascensión al Mulhacén
- Responsable: Rafa
- Fecha: 16 a 18 agosto 2007
- Lugar: Trévelez
- Actividad: Montañismo
- Participantes: Jesús, Rafa, Enrique, Bolo, Andrea
Crónica de la actividad
Todo empieza el viernes día 10 de agosto de 2007. Partimos desde Alcalá de Henares sobre las 15:00 horas y en dos coches. Los participantes en la expedición somos: Jesús, Bolo, Enrique, Andrea y yo, Rafa.
Lo cierto es que se nos da bastante bien el viaje y llegamos sin ningún percance a Granada, estando ya sobre las 20:00 horas en el lugar previsto para la salida, zona de los Albergues en Sierra Nevada. Se preparan los equipos, se revisa el material, se reparten las cosas comunes y sobre las 20:30 horas estamos ya dejando los coches atrás!!.
Comienza la ruta. Todo comienza bien, hace un poco de frío pero es preferible antes que pasar calor, subimos guiados por el mapa mientras la noche se nos va echando encima. Una vez llegamos al telesilla situado a mayor altitud continuamos subiendo hacia los pies del pico Veleta.
Echada la noche encima y con el cielo de estrellas por techo, llegamos a la zona donde debía estar el refugio de la Carituela, y con la ayuda y buen hacer de Enrique encontramos el mismo.
Era ya el momento de, a las puertas del refugio, empezar a cenar, a cambiarnos de ropa, abrigarnos e irnos a dormir. Hacía falta descansar ya que la jornada del sábado sería dura.
Algunas anécdotas de aquella noche quedarán para el recuerdo, ya que creo ninguno pudimos tener un “sueño profundo” (ladridos del perro de los vecinos de al lado, la alarma de aquel teléfono móvil que no parecía ser de nadie,etc.)Dormimos lo que pudimos y descansamos lo que pudimos en un buen refugio (lo cierto es que los refugios de Sierra Nevada, aunque pequeños, están muy bien).
Jornada del sábado. Comienza el día levantándonos sobre las 07:30 horas. Ropa cómoda, crema solar, mapas de ruta y mochilas bien equipadas, preámbulo de una buena mañana de ruta. Y todo ello sin olvidar lo más importante… ¡un buen desayuno! (no olvidaremos las famosas galletas de Jesús, que ofrecía a diestro y siniestro con tal de quitarse lastre, jajaja).
Comienza bien la ruta y algunos se abrigan un poco ya que a esas horas de la mañana hace un poco de fresco, pero se camina a gusto. Seguimos la pista que recorre gran parte del parque natural, hasta llegar a una loma que subiremos con un poco de esfuerzo hasta llegar a lo más alto de la misma, desde donde divisamos ya los 3.582 metros de altitud del Pico Mulhacén. Nos encontramos en este punto con dos paisanos muy amables, con los que charlamos unos minutos mientras nos cuentan como seguir el camino que asciende a la cumbre. Se puede seguir por la pista que dejamos atrás hasta la cima, pero ésta da un rodeo bastante importante, con lo cual aparte de andar unos kilómetros de más, te pierdes lo bonito de una ascensión sufrida y dura. Con todo ello lógicamente decidimos subir por donde nos recomiendan nuestros amigos de ruta.
La ascensión es sufrida, como decía antes, un estrecho sendero por el que caminarán nuestras botas y nuestros ojos fijarán su mirada con rabia. No se divisa la cumbre, y montañeros que salieron por la mañana temprano ya descienden haciendo que nos echemos a un lado del sendero para dejarles bajar a ritmo. Continuamos cada uno a su ritmo, no hay prisa, los horarios están cumplidos, hace un día perfecto y pese al esfuerzo las ganas de situarnos en el punto más alto de la península hacen que continuemos sin queja alguna. Es dura la subida, pero se hace bonito mirar para atrás, o para abajo, y ver a los compañeros subiendo, bonita imagen que quedará plasmada seguro en alguna foto.
Hacemos cumbre!!, por fin estamos arriba, como en cualquier ascensión los minutos de descanso y recuperación preceden a los minutos de entusiasmo y contemplación. Una vez allí sobran las palabras, un mar de montañas a nuestros pies no se ve todos los días.
Nos cambiamos algo de ropa, descansamos, comemos algo, charlamos y disfrutamos del momento, una vez más la cámara de fotos será nuestra aliada. Una bonita foto en un precioso lugar será la mejor prueba para demostrar que el día 11 de Agosto de 2007 estuvimos allí.
Comienza ya el descenso, el regreso. Decidimos volver por la pista que a la ida dejamos de lado para atacar de frente al Mulhacén. Se camina más de la cuenta y el tiempo que llevábamos de sobra por cumplir bien los horarios, ahora lo invertimos en unos kilómetros de más. De los errores se aprende, así que para otra vez ya lo sabemos. Una anécdota más, sin lugar a duda.
El camino de vuelta se hace largo por el cansancio, y una vez llegamos a los pies del Veleta se hará más pesado aún. Un larga bajada hará que las piernas ya se encuentren pesadas y las rodillas cargadas. Volvemos por el camino de ida y encontramos mucha gente que sube para hacer noche en el refugio.
Bajamos a ritmo con los telesillas de la estación de esquí a nuestro lado, ya pocas paradas técnicas quedan, hay ganas de llegar a los coches y descansar.
Por fin llegamos. Objetivo cumplido y muy bien cumplido. Descansamos, dejamos el equipo, estiramos bien los músculos (importante después de tan duro ejercicio físico), nos avituallamos y sin prisas nos preparamos para salir a la ciudad de Granada, donde pasamos la noche en el hostal Doña Lupe. Una ducha y cenar unas tapitas por el casco viejo.
Así concluye esta bonita excursión. Una increíble experiencia en un inolvidable lugar y en la mejor compañía.
Gracias a todos los que hicisteis posible el realizar esta aventura: Jesús, Bolo, Andrea y Enrique. Sin lugar a duda os merecéis una enhorabuena. Gracias por las ganas, por el esfuerzo y por la compañía, un verdadero placer, como siempre. Espero nos veamos pronto en la próxima, y a los que no pudísteis ir también espero nos veamos pronto en otra aventura.
Un saludo y un abrazo a todos!
Rafa.-

